En Venezuela los fenómenos políticos han marcado y seguirán marcando la pauta del acontecer nacional; son los actos y actuaciones de los funcionarios públicos (electos o no) y de los dirigentes de partidos políticos los que terminan por definir la cotidianidad en el país. Un país donde todas las decisiones gubernamentales afectan directamente (y hasta de manera perjudicial) la forma de vida de sus habitantes, y donde el juego político precede todo desenvolvimiento económico y social.

El último fenómeno político que ha surgido, como un fatal ultimátum de un antes y un después de, es la Asamblea Nacional Constituyente, con la coletilla de sectorial (por elegirse representantes desde la base de sectores sociales) y pseudo-federal (por introducir la representación territorial municipal en vez de la representación proporcional poblacional).

Esta peligrosa pretensión, entendida así por significar el establecimiento de fundamentos constitucionales a políticas públicas y practicas partidistas violatorias de la propiedad privada, la libertad personal, la forma republicana del Estado, entre otros;  y por abrir la posibilidad de la eliminación de facto de órganos del poder público que no estén alineados con el Ejecutivo Nacional, debe ser enfrentada y detenida por un fenómeno político de igual rango, uno que cuente con inmensa legitimidad y que sea impulsada con voluntad política sin titubeo. Debe existir algo tangible donde el 85% de los venezolanos que rechazan la Constituyente (según Datanálisis) depositen su confianza y esfuerzos.

A continuación se desarrollarán 7 razones por las cuales es pertinente y útil el realizar y el participar en otro fenómeno político, uno que hace honor a su definición por no tener precedentes: la Consulta Popular del próximo 16 de julio.

Estas 7 razones surgen producto del análisis del panorama político venezolano actual y de la comprensión de la naturaleza de los actores que influyen en su configuración:

  1. Es una forma legítima de participación política.

La consulta popular es un mecanismo de comunicación entre los representantes y los representados, puesto que sirve para medir el nivel de aceptación que pueda tener un conjunto de iniciativas y así hacer efectiva su aplicación, estando además amparado por el artículo 70 constitucional, en momentos que parece tener mayor respaldo la ley fundamental del Estado.

  1. Representa una oportunidad de manifestación para quienes no se han manifestado.

Entendida como una convocatoria multitudinaria con un fin realizable (posible), que da inicio a actos tangibles que pueden resultar en una solución a la crisis política venezolana. La Consulta Popular debería ser respaldada por una contundente cantidad de venezolanos. Es un medio que, en principio, no exige de mayor esfuerzo físico ni amenaza con poner en riesgo la integridad de ninguno de los convocados. Es un espacio donde es posible sumar voluntades para la “lucha” que se viene dando desde Abril del presente año.

  1. Pone en práctica una política de transparencia.

Ante un sistema político donde los bloques tradicionales: oficialismo y oposición tiene muchos matices y se conjugan diferentes intereses financieros, visiones ideológicas, agendas electorales y aspiraciones personales, poner sobre la mesa una hoja de ruta y solicitar el respaldo de la sociedad civil, da la certidumbre de lo que se avecina y, a su vez, establece un marco referencial por el cual los dirigentes políticos podrán ser cuestionados y se les podrá exigir su cumplimiento.

  1. Números que reflejan realidades.

La masiva participación de los ciudadanos venezolanos en esta consulta popular dentro y fuera del país será una evidencia cuantitativa del respaldo que tienen las instituciones apegadas al estado de derecho, del respaldo que tendría un eventual gobierno de unidad nacional, y del rechazo que la Constituyente padece ante casi la totalidad de los venezolanos. Éste último medio de contraste desmentirá cualquier pretensión de manipulación por parte de los convocantes del evento fraudulento del 30 de julio.

  1. Mandato de unidad a lo interno de la Unidad.

Ha sido pública y notoria la ausencia de concierto en las estrategias que puede tener a su disposición la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y los factores que convergen ella para enfrentar las constantes arbitrariedades que ha empleado el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) para asegurar su permanencia en el poder, por lo cual, el resultado de la Consulta Popular será un mandato de la sociedad civil hacia sus dirigentes políticos, quienes deberán ejecutar las acciones necesarias para cumplir con los objetivos trazados. Aquí cobra mayor relevancia la tercera pregunta de esta consulta:

“¿Aprueba que se proceda a la renovación de los Poderes Públicos de acuerdo a lo establecido en la Constitución, así como la realización de elecciones y la conformación de un nuevo gobierno de unidad nacional?”

  1. Es una demostración de fuerza con atención a las “letras pequeñas”.

La mayor crítica que se le ha hecho a la Consulta Popular ha sido que es un evento extemporáneo o que cae en “obviedades” luego de más de 100 días del mayor ciclo de protestas que se ha vivido en los últimos años. Sin embargo, se debe admitir que todas las manifestaciones publicas tradicionales que se han dado hasta ahora han convocado a una basta diversidad de intereses: a gritos de “Elecciones Ya”, “Fuera Maduro”, “La Constituyente No Va” y “Queremos comida y Medicinas”. No queda claro si lo que se busca es la corrección de las políticas implementadas hasta ahora, la definición de un cronograma electoral de acuerdo a los lapsos constitucionales o el cese inmediato del gobierno.

Así, en esta oportunidad, las millones de voces estarán coreando la misma exigencia que se divide en tres ejes: Rechazo a la Constituyente convocada por Nicolás Maduro, Demanda a la rectificación de las actuaciones de la Fuerza Armada Nacional y renovación inmediata de los órganos del poder público. Es decir, se estaría firmando un contrato con condiciones explicitas.

  1. Puede significar la revelación de nuevos actores que contribuyan con el cambio.

Sabiendo que la consulta popular será un medio legítimo de participación política, representará una evidencia cuantitativa de la voluntad nacional, y establecerá la estrategia definitiva para el rescate de Venezuela, su realización puede convocar a sectores políticos que se han mantenido al margen de los dos bloques tradicionales, llamados por el hecho particular de participar o como reacción devenida del resultado que para ese día se espera.

De este modo, estos nuevos actores podrán por fin encontrar una alternativa cierta de poder al momento de cristalizarse las acciones que emprenderá la Asamblea Nacional, cuya legitimidad renovada reafirma el papel central que juega en esta coyuntura (y que fue originalmente otorgado en  las elecciones del 2015), eso daría lugar a pronunciamientos que llamen al desmarque de los apoyos del régimen actual, lo cual inclinará la balanza con un ángulo aún mas evidente para esos factores de poder interno y externo que tienen la capacidad de poner fin a la pretensión de la Constituyente y abrir camino a los cambios políticos exigidos. Estos factores pueden ejercer su influencia bien endosando a las iniciativas y los líderes que surjan para concretar un nuevo gobierno o emprendiendo acciones independientes de acuerdo a sus capacidades.

 

Por estas 7 razones debemos atender la convocatoria de consulta popular y expresar nuestro desconocimiento al régimen que ha violado los principios democráticos y menoscabado los derechos humanos. Fieles a nuestra vocación republicana y en defensa de la libertad, debemos emprender todas las acciones necesarias para restablecer nuestro ordenamiento jurídico y dar inicio a la etapa de reconstrucción de Venezuela.