El rock se ha convertido en dulces melodías interpretadas por Los ángeles Azules y Moderatto – Aclarando que  no hacen mal trabajo y hasta podemos  decir que nos gusta “el listón de tu pelo”− pero el rock mutó, dejó de ser contestatario para convertirse en un cómico de quinta. Las señales están ahí y parecen ser muy notorias en México: vocalistas queriendo brillar en La voz México, duetos con Christian Castro versión travestí, Alejandro Lora quien era un personaje a quien se le respetaba por ser transgresor ahora se presta para hacer duetos con Rayito Colombiano y está anunciado en un baile grupero como botana para los asistentes que sólo van a ver al Komander, que es el platillo principal.

¿Dónde quedó ese espíritu transgresor y contestatario? Hoy en día pareciera ser normal ver a Silverio y Laura León diciendo que lo que cantan es rock. Se va muriendo lentamente la rebeldía, a la gente le da igual ir a farolear con Zoe, Tacuva, Ov 7, Carla Morrison o La Arrolladora Banda Limón.

Lo que se solía pretender con el Rock ‘n Roll era expresar un descontento ante la sociedad. Para sociedades conservadoras, el rock ha sido catalogado como: Provocador, sexual, inmoral, peligroso, satánico; en ocasiones pasadas fue el enemigo público número  uno. Las cúpulas de poder y las autoridades institucionales de América Latina se han visto en la necesidad de enfrentar a muchos enemigos, siendo uno de los más sobresalientes, el rock. En varios momentos de la historia, el rock no ha sido bien visto por la autoridad.  El Rock ‘n Roll es una género cien por ciento rebelde y contestatario, era una manifestación de libertad y por lo mismo un atentado contra las buenas costumbres, las tradiciones y las supuestas bases ideológicas del país. Este género es explosión artística de euforia juvenil, aunque hoy parezca inofensivo, ha sido incómodo, incorrecto, desafiante e irrespetuoso. Sí, el rock ha sido temido, pero por encima de esto, ha sido incomprendido.

En América Latina, sus inicios se dieron a mediados de los 50´s. Poco a poco se adentró en un ambiente más más informal, retomando aspectos estéticos como el cabello largo y el pantalón de mezclilla. En los 60´s, el ser rocanrolero era casi como ser un narco satánico, cualquier cosa que representara un cuestionamiento se castigaba con mano dura. El rock no pretende ser vocero de cómo debe ser un país, lo que quiere trasmitir el verdadero Rock ‘n Roll es una forma de pensar que grita: ¡ese país no está bien! Por ejemplo, hubo un movimiento punk de gran significancia en América Latina, cuya razón de ser era remarcar la pobreza que se vivía en estos países en comparación con otros pertenecientes a Europa.

La expresión forma parte de la naturaleza humana. Ésta es esencial al momento de hablar de cultura, la finalidad de la libertad de expresión es buscar que se establezca un diálogo. En este orden de ideas, el rock estableció la palabra como una forma de poder que había sido olvidada, pasando de la democracia representativa a la democracia participativa y retomando con fuerza un lenguaje social.

Y ya han sido muchas batallas perdidas para América Latina, la lucha por la democracia, por la libertad de expresión, contra el crimen organizado y por mantener una identidad cultural. Se ha tenido que crecer dentro de la enfermedad y vivir permanentemente deprimido y con miedo.

Una de las cosas que se necesita en nuestros días es invocar nuevamente a ese espíritu rocanrolero, retomar parte del compromiso que tenía el rock con la juventud, de darnos una voz sin importar las apariencias. La música tiene un gran poder, ese poder es la expresión, lo que nos hace falta en nuestros días es ese rock que transgrede, que provoca, que nos de paso a la reflexión de lo que pasa en las calles, se necesita  la sintonía del malestar de la gente, nos está faltando la pista sonora, nos está faltando el soundtrack de nuestro descontento, nos hace falta una nueva banda que nos ayudé a reflexionar acerca de nuestra realidad, incluso como dijo la rocanrolera Chavela Vargas:

“Si los volcanes en Latino América están despertando, no veo porque los latinoamericanos no podemos despertar”

A final de cuentas, las problemáticas de nuestros países nos comprometen a todos a buscar un cambio, y que mejor que con un poco de rock.