El Papa Francisco arribó a Bogotá, Colombia, el pasado miércoles 6 de septiembre; siendo recibido por el Presidente y Premio Nobel de la Paz Juan Manuel Santos. La visita del sumo pontífice se   hasta el día 10 de septiembre, y durante estos días visitó varios lugares del país cafetero, realizando actos religiosos.

Para muchas personas la visita del Papa resulta controversial, pues llega en un momento clave para la historia política y social de Colombia, como lo es la conformación de los movimientos políticos de quienes antes se dedicaban al terrorismo y el narcotráfico, es decir, los guerrilleros de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia. Recordemos que recientemente se celebró un plebiscito que daría el refrendamiento popular al Acuerdo de Paz entre el Gobierno Colombiano y las FARC, celebrado en 2016 y que le dio fin a más de 50 años de guerra civil en este país. Al momento de haber sido celebrado el referendo, la opinión pública y varias encuestas estiman que la opción del SÍ (opción a favor de la confirmación popular de estar de acuerdo con el proceso de paz) sería la vencedora. Sin embargo, el día llegó y fue la opción del NO, en contra de las cláusulas firmadas entre gobierno y guerrilla, fue la vencedora.

Hoy en día, el pueblo colombiano mantiene su rechazo hacia lo negociado entre gobierno y guerrilla. De hecho, uno de los puntos más álgidos del Acuerdo de Paz ha sido la entrega de armas y de bienes que poseen las FARC, con el fin de generar una sensación de transparencia; los garantes negociados por el gobierno de que la guerrilla haga entrega de todos sus bienes y armas son la iglesia católica y Las Naciones Unidas. Esta última posee la responsabilidad de llevarse las armas consigo, mientras que la iglesia de verificar que se entreguen todos los bienes. Ahora bien, ya que el pueblo no confía plenamente en la voluntad de Las FARC ¿quién mejor que el máximo representante de la iglesia para garantizar la transparencia de lo acordado?

El slogan de la visita de Jorge Mario Bergoglio (nombre de nacimiento del Papa) a Colombia es “Demos el primer paso”. Se puede intuir que este lema va dirigido a que la población pueda tomar la senda de la aceptación del perdón como política de Estado. Es decir, el perdón ha sido utilizado por Santos como la principal herramienta para la reconstrucción de un país, y la visita del Papa ratifica este mensaje gracias a la fe latente en el pueblo colombiano.

Colombia es un país en el que la mayoría de su población practica la religión católica. De hecho, la religión radica en el modus vivendi del ciudadano promedio, así como en los valores culturales del colombiano en general. Inclusive, el himno nacional colombiano hace alusión a algunos valores de la iglesia católica y refleja la fortaleza de la fe en sus instituciones.

La opinión del autor va más allá de pensar que el colombiano simplemente hará caso omiso de la visita de Estado del Papa, y también más allá de pensar a la vez que la visita podría resultar en algo positivo. El objetivo de esta visita no estuvo dirigido sólo a la reconciliación nacional colombiana, sino que también están propuestos varios puntos de la agenda que se relacionan con la política regional. Es importante tomar en cuenta el papel de la Iglesia Católica a lo largo de la historia universal, y dejar de ver al Papa y al Vaticano como la cabeza de la religión y el ser elegido por Dios para profesar y representar la fe universal.

Por ejemplo, el Papa Juan Pablo II   para el inicio de la Revolución Polaca, así como para muchos otros aspectos políticos a nivel internacional; por ejemplo sus visitas a Polonia durante la Guerra Fría sirvieron para impulsar con mensajes inspiradores de libertad en sus discursos, a masivas protestas pacíficas de líderes con ideas de reforma como Lech Wallesa. Tuvo un papel inspirador que impulsó a Polonia a salir del comunismo soviético. La institución de la Iglesia Católica debe ser vista a su vez como un poderoso actor político y como un gobierno que tiene la capacidad de firmar tratados y acuerdos, de negociar aspectos generales a nivel político, y que tiene la fortaleza para influir fuertemente en las decisiones que pudiera tomar algún país que practique la religión como tal.

Recordemos que durante las negociaciones entre el gobierno y la oposición en Venezuela, fue la oposición quien pidió que la Iglesia fuera garante de la transparencia durante el proceso de conversaciones. Y a pesar de que el diálogo fracasara, en algún punto el gobierno venezolano aceptó la propuesta y fue el Secretario de Estado del Vaticano quien realizó las declaraciones de los avances o retrocesos de éstas negociaciones.

Por otro lado, el tema Venezuela resulta clave a nivel internacional, pues es un país con recursos petroleros inmensos y con muchas inversiones extranjeras que se mantienen expectantes de lo que suceda. También es vecino de Colombia, y lo que suceda en Venezuela pudiera afectar considerablemente a esta nación. El Papa conoce detalladamente cómo funcionan las cosas en el país caribeño, por lo que no sería de extrañarse que pudiesen haber dado ciertos detalles a Santos en cuanto a lo que sucede en Caracas.

También es de especial importancia el hecho de que el Papa tuvo una visita a los Estados Unidos, y que por ejemplo los Estados Unidos tuvo un acercamiento con Cuba recientemente. A pesar de que el gobierno de Trump siempre ha mantenido el recelo con el levantamiento del embargo comercial a Cuba y de las negociaciones establecidas entre su predecesor y Castro, sigue teniendo cierto intercambio con la dictadura Castro-comunista.

Pero debido a la gran cantidad de inversiones estadounidenses en Venezuela, no sería de extrañarse también que se juegue una negociación tripartita entre los Estados Unidos, Colombia y la Iglesia Católica sobre lo que sucede allí. Tampoco sería de extrañar que la decisión de Cuba de anunciar el acercamiento con los Estados Unidos haya sido influenciada por la visita del Papa a La Habana hace dos años. No olvidemos que Cuba y Venezuela son parte del proceso de paz con las FARC y con el Ejército de Liberación Nacional (ELN), por lo que las negociaciones políticas van reflejadas en un círculo vicioso.

En otros puntos, la religión es una de las formas de ejercer negociaciones más fuertes que se conocen, por lo que no dista de la realidad el hecho de que Francisco visite países de herencia hispana. Sin embargo, también tuvo  sobre las comunidades rusas en Europa. En aquel entonces el tema de Ucrania estaba latente, y se dice que pudo haber un mayor entendimiento entre Rusia y la Unión Europea.

Así que Bergoglio muchas veces resulta más un vehículo para el entendimiento entre las partes que para ejercer presión en varios aspectos. De hecho, el cambio de política y de accionar de la iglesia en los últimos años ha sido fructífero para lograr apaciguar lo que pudiese ser un panorama más complicado en la actualidad. Veremos qué depara a Francisco y sus viajes,  mientras los feligreses seguimos yendo a escuchar la palabra de Dios los fines de semana.