Joaquin Rafael Phoenix nació en Puerto Rico el 28 de octubre de 1974 y fue el tercero de cinco hijos en una familia de artistas. Inició su carrera con pequeñas participaciones en series de televisión junto a su hermano River Phoenix, pero sería hasta el año 2000 cuando su carrera de actuación daría un salto.

En ese año, Phoenix interpretaría al emperador Commodus en la película Gladiador, su potente actuación le valdría una nominación al Oscar y al Globo de Oro como mejor actor de reparto. A partir de este momento, tendría colaboraciones con directores de la talla de Woody Allen, M. Night Shyamalan, o Spike Jonze, así como un falso documental de Casey Affleck donde se interpreta a sí mismo.

Joaquin es conocido por su potencia frente a las cámaras y ha tenido una evolución actoral visible desde sus inicios. No obstante, el actor es conocido por el profundo involucramiento que tiene con sus personajes que, incluso, lo mantiene en personaje aun cuando no están filmando. En una entrevista sobre su trabajo en la película Walk the line(2005) afirma:

Ahora me siento avergonzado, mi insistencia me hacía parecer un completo idiota especialmente para las personas que conocieron al verdadero Cash, pero cuando escuchaba “Joaquín” no se sentía bien, no es un método brillante. Es sólo que no sé que estoy haciendo y uso toda la ayuda que  pueda obtener. Es un acto de desesperación (Phoenix en EW)

El método de creación actoral empleado por Phoenix es discutible por estas conductas extremas, sin embargo sus resultados son visibles en todo momento frente a las cámaras. Los personajes que encarna son irrepetibles, su forma de caminar es única, su relación con el espacio y los objetos a su alrededor es fascinante, su gestualidad es creada con atención a los detalles más pequeños e incluso cuando están sin movimiento físico podemos observar los procesos de pensamiento que están ocurriendo.

La relación existencial mediante el cuerpo

En este sentido el cuerpo del actor se convierte en la forma esencial de conocer el entorno donde realiza su arte y en el instrumento para dar cuenta del mundo percibido. El filósofo francés Merleau-Ponty dice que el “cuerpo es el centinela que asiste silenciosamente a mis palabras y mis actos” (Merleau-Ponty: 1986, 11), así comprendemos que la labor artística del actor es percibir el mundo ficcional de la escena y esto es posible a través del cuerpo.

Sin embargo, el actor percibe el mundo mediante un cuerpo construido en favor de la representación. Esta corporalidad se diferencia de la propia porque articula una historia física nueva desde la imaginación del ejecutante. En la película The master (2012) Phoenix interpreta a Freddie Quell, un veterano de la segunda guerra mundial que trata de adaptarse a la sociedad de Posguerra y sobre la construcción de su cuerpo comenta:

Hubo muchas escenas que no llegaron a la película, en ellas veíamos lo que Freddie había experimentado durante la guerra, y mucho del daño físico que había sufrido. Hay referencia a algo de eso durante el inicio de la película. Él estaba físicamente dañado así como emocionalmente por la experiencia de la guerra. Paul (Paul Thomas Anderson) me enviaba canciones de artistas del periodo como Judy Garland, Nat King Cole. Muchas de las canciones hacían referencia al daño físico. Si tú ves un perro callejero que es pura piel y huesos, ese es Freddie. (Phoenix en Winter)

El actor tiene un trabajo artístico sumamente difícil porque debe viajar entre conciencias, ya que al estar frente a cámara o en teatro activa la llamada Doble conciencia, es decir, el pensar intencional que distingue la ficción de la realidad.

La doble conciencia

Esta particularidad del actor refiere a que es consciente del mundo real donde habita, sus sentidos físicos observan y dan información del mundo que percibe; pero es consciente también del mundo ficticio que representa y sus sentidos perciben a través del cuerpo construido: El actor sabe lo que no sabe el personaje y actúa sin saber lo que sabe.

Para Merleau-Ponty toda conciencia es perceptiva y se apoya en el cuerpo humano y su apertura al mundo. En consecuencia, el cuerpo constituye la encarnación de la conciencia en el mundo de la experiencia vivida. Lo que ocurre dentro de la estructura de la existencia es una relación familiar entre el hombre y su entorno, tanto físico como histórico y cultural.

Phoenix, en sus diversos personajes, da cuenta del trabajo minucioso y necesario que debe realizar todo artista de la actuación para vivir esta relación existencial construida. Al existir en un universo ficticio y ser parte esencial de él, es importante crear una relación detallada con los elementos a su alrededor, ya que el proceso corporal y de pensamiento corresponde a las reglas de ese mundo.

La doble conciencia del actor es un elemento que permite entrar y salir de ficción con la intención clara, pues es un revelador de sentidos y relaciones entre sí mismo y el espacio así como con los otros cuerpos presentes.

Alberto Leyva