¿Quién no recuerda el cuento del pastorcito mentiroso al cual nadie le creyó cuando decía la verdad? ¿Recuerdan lo que les hizo el lobo a las ovejas de aquel rebaño? Bien, luego de recordar aquella historia que todas las mamás se encargan de relatar a sus hijos desde pequeños, y que de alguna manera les dejaba la enseñanza del valor de la verdad; podemos enfocarnos en los personajes principales y llevarlos a una realidad un poco más palpable para todos los venezolanos.

De esta manera, al traspolarlo a la realidad social que vive Venezuela, podemos imaginar  que el lobo es la inflación, el rebaño son todos los venezolanos y el pastorcito mentiroso es… ¡vaya! hay tantos personajes a elegir, que se dejará à elección  del lector. .

Este artículo busca enfocarse en la situación económica de un país cuyo desarrollo se encuentra estancado desde hace varios años, a causa de una creciente inflación. Ésta última es producto de malas políticas gubernamentales, falta de control de precios, desnivel en el  consumo en relación con los niveles de producción, carencia de inversión, altas tasas de interés y  la existencia de un comercio informal que mantiene un mercado paralelo. Si se compara a Venezuela con países en vía de desarrollo, éstos tienen como meta propiciar el desarrollo de la economía, lo cual permite un incremento notable de los ingresos. Lamentablemente, éste no es el caso de la nación tricolor.

Para nadie es un secreto que cada día los venezolanos ven más grande y más cerca al lobo. El rebaño de ovejas está constante búsqueda de una salida, no se deja devorar en las garras de ese animal, al cual el pastor no ha sido capaz de controlar. Por más que intente pedir ayuda con sus gritos de “¡auxilio!”, no recibe ayuda alguna, puesto que  ni sus mismas ovejas confían en él. Pero, ¿cómo confiar en quien no está capacitado?. El pastor se encargó de traicionar, utilizar y dividir a quienes estaban bajo su cuidado, sembrando sentimientos tan fuertes que ya éstas no le temen al lobo. Su verdadero temor es perder ese hermoso territorio donde está su hogar, tener que emprender una huida; es por eso que las ovejas luchan contra el pastor, que sin duda alguna no supo cumplir con su labor.

Lo cierto es que en este cuento lo único que crece es el lobo y la valentía del rebaño de ovejas, que algún día se librará del pastor. Ovejas que sueñan con un mejor hogar, tan valientes que en lugar de huir se quedan para luchar, ovejas llenas de sueños y esperanzas que son imposibles de doblegar, ovejas como tú, como yo, como Venezuela.

Jennifer Urosa