En esta ocasión vamos a ilustrar detalladamente los procesos comerciales más importantes de la actualidad, así como las implicaciones que tiene sobre cada uno de los que habitan las cinco regiones del mundo. Generalmente observamos el flujo de dinero y la economía como un tema que muy pocas personas están dispuestas a tocar en cualquier ámbito porque a simple vista se ve complicado. Para el alivio de muchos, es un tópico relativamente fácil de entender una vez se le presta la debida atención. Y es que es importante saber el cómo son tomadas las decisiones gubernamentales a nivel económico y comercial, y cómo puede influir directamente de un grupo, población y sociedad en general. ¿Alguna vez se ha preguntado cómo funciona la economía y el comercio global? La respuesta solo usted la conoce, pero la realidad es que cuando muchas personas escuchan hablar a los expertos en el área mencionada, suelen entender muy pocas cosas debido al lenguaje técnico que utilizan los especialistas. Y por otro lado, muchas veces los que conocemos sobre el tema y sus implicaciones damos por contado que la población general, es decir, el ciudadano de a pie puede entendernos sin problema alguno. Pero este escrito no es una crítica hacia ello, así que vamos a explicar poco a poco en dónde nos encontramos hoy en día.

El comercio internacional, y a su vez la estructura económica a nivel mundial se encuentran en un punto de quiebre. Muchas veces no sabemos entender el porqué de ello, pero a modo de síntesis se encuentra completamente agotado el modelo productivo. Hay que volver hacia los años finales de la II Guerra mundial, cuando un par  de grandes ganadores de la guerra comenzaron a crear un nuevo orden mundial, basado en el área y capacidad de influencia en el mundo entero. Estos grandes vencedores fueron los Estados Unidos y la entonces Unión Soviética. A pesar que ambos mantuvieron un gran eje de influencia política y económica en el resto del mundo, y de que muchas veces hubo posibilidad de agresión militar entre ambas partes, siempre fue Estados Unidos quien predominó en cuanto a la capacidad de influir en las decisiones políticas y económicas del resto del mundo. De hecho, la tarea de reconstruir Europa después de la guerra se la propuso los Estados Unidos, lo cual generó que la infraestructura económica, comercial y política se asemeja muchísimo al arquetipo estadounidense, y si aún le parece poco creíble compare las líneas de gobierno y política económica de los países europeos con norteamérica y verá que se parecen bastante. En efecto,la cultura occidental de hoy se dice que proviene de un prototipo de sociedad que los Estados Unidos impulsaron durante los años dorados de la expansión del capitalismo. Luego de que en una guerra de desgaste político los Estados Unidos se le impusieran a la Unión Soviética, el mundo comenzó a experimentar una apertura comercial cada vez más pronunciada. Generalmente este tipo de acciones ocurre entre países vecinos donde existe un mercado común e intercambio de servicios y bienes, pero no es necesario este factor de cercanía para realizarlo.

En fin, este tipo de prácticas son impulsadas nuevamente por Estados Unidos, creando un acuerdo comercial que hoy en día resulta controversial (por lo menos para el  gobierno de Donald Trump). El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) fue un pacto comercial que se firmó entre los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá en 1990 con el fin de realizar intercambios comerciales de manera conjunta, realizando una desgravación (reducción progresiva) de los aranceles e impuestos por concepto de exportación e importación entre sí. ¿La razón? Obtener grandes  beneficios en cuanto a la necesidad de cada país por conseguir bienes y servicios de parte del otro. Existieron otras iniciativas en la región y en el mundo para realizar tratados como éste. De hecho, la Unión Europea (UE) es la asociación perfecta en cuanto al tema comercial y de tránsito de personas, pues los 27 países que forman parte de ella tienen una circulación libre entre ellos de personas, capitales, bienes y servicios. Esto tiende a proyectarla como un socio bastante sólido para realizar negocios y transacciones,cuando se realiza algún proceso de negociación estos 27 países debaten en bloque, por lo que podría decirse que están en un nivel superior de integración económica. Sin embargo, por el momento han surgido dudas cuestionando la fortaleza de la UE,y en algunos casos no sólo a nivel económico demuestra flaquezas, sino también en temas de seguridad.

Cuando el proceso de apertura económica mundial comenzó a consolidarse, eran los gobiernos de derecha quienes apostaban por ello. Sin embargo, existe un fenómeno político que toma como referencia la política exterior de Trump, y es que los gobiernos de la actualidad que poseen tendencia a la derecha están pensando cada vez más en realizar restricciones a sus economías y hacia la interconexión de mercados. Tomemos como ejemplo la gestión del segundo gobierno el presidente Barack Obama. Mientras Obama se encontraba en su último período presidencial, 2012-2016, logró consolidar varias alianzas comerciales de gran interés, y que de llegar a accionarse podrían generar un gran impacto para el mundo entero. De lo más resaltante negociado por Obama se encuentra el Acuerdo TransPacífico (TPP por sus siglas en inglés). Este tratado tiene la intención de interconectar los mercados estadounidenses con el resto de los países del sudeste asiático, así como con algunos países de América Latina con costas hacia el Océano Pacífico. Actualmente existe una iniciativa de integración económica entre Colombia, Chile, Perú y México (con algunos otros asociados como Panamá) denominada la Alianza del Pacífico, que busca ser un bloque comercial que negocie con el resto del mundo. Ahora bien, imagine usted un bloque de países sudamericanos intercambiando mercancías, materias primas y productos con países como Japón, Australia, Taiwán, Vietnam y otros con rápido crecimiento económico, y que son capaces de proveer una permuta que sin duda alguna mejoraría las relaciones y la calidad de vida de las personas al proporcionar servicios que antes no funcionaban. Imaginemos las capacidades infinitas de realizar negocios provechosos con los Estados Unidos mediante este tratado. Podríamos visualizar, por ejemplo, un empresario local de alguno de éstos países que decida comenzar a proveer servicios de exportación a alguno de los países asociados, y la capacidad de crecimiento que podría tener gracias al consumo de los países asiáticos.

Otro  tratado comercial de gran importancia fue el negociado por Estados Unidos con la Unión Europea, llamado el Acuerdo Transatlántico. No hace falta especular las ventajas infinitas que tendrían estos países entre sí al realizar un intercambio de mayor envergadura, ni hace falta nombrar los países beneficiados directamente. Sin embargo, indirectamente hay un conjunto de países que se pudieron ver favorecidos  de acuerdo a la estructura de éste acuerdo comercial. El MERCOSUR (Mercado Común del Sur) es un grupo de países conformado por Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Venezuela (éste último suspendido por la cláusula democrática del organismo). Es un organismo que posee cierto nivel de intercambio comercial entre los países que lo conforman, así como libre movilidad entre los ciudadanos de estos países y facilidad migratoria entre ellos. Pero lo que debemos rescatar es que durante años anteriores se realizaron negociaciones directas entre el bloque y la Unión Europea. A pesar de que los convenios  se encontraban en un punto de poco avance, imagine usted  el empresario,que mencionamos en el párrafo anterior, pero de algún país de MERCOSUR. Ahora bien, visualice a dicho  empresario colocando su mercancía en 27 países de alto nivel de consumo de productos de buena calidad, y que por medio de alguno de estos países se pudiera colocar el producto en el mercado estadounidense. Las posibilidades de crecimiento serían infinitas.

El comercio internacional, a juicio del autor, es justo solamente para quien quiera usted mismo que sea justo. Esta afirmación la podemos realizar responsablemente tomando en cuenta los hechos y las decisiones políticas de la actualidad. Créalo o no, Donald Trump ordenó, como una de sus primeras decisiones de gobierno, eliminar la pretensión de su país de firmar alguno de estos tratados, así como revisar y renegociar el TLCAN. Para muchos críticos es una medida proteccionista que suena retrógrada respecto a lo que se ha venido haciendo en los años anteriores. De hecho, diversos gobiernos a nivel mundial consideran que el proteccionismo (cerrar los mercados y la apertura) sería una medida no solo económica, sino de seguridad nacional (partiendo de los hechos terroristas). Gracias a todos estos acontecimientos, la derecha en el mundo vuelve a cobrar fuerza en un sistema que cada vez presenta más fallas y desequilibrios, sin mencionar la gran desigualdad social entre las economías mundiales. Debemos pensar cómo la apertura del comercio o la restricción puede afectarnos, pues muchas economías de América Latina han experimentado un nivel de adecuación a la mejora de la calidad de vida, así como al crecimiento del poder de consumo de sus ciudadanos (ejemplo Colombia, Perú, Chile, Argentina). También sería sensato  observar con cuidado lo que pudiera generar la renegociación del TLCAN, ya que gran parte de los mercados de estos países dependen de los otros dos socios. Entonces, por ejemplo si el tratado llegase a renegociar muchas cláusulas de intercambio, los Estados Unidos podrían revisar el resto de sus tratados con sus otros socios a nivel mundial, por ejemplo con Colombia, lo que traería consigo una debacle.

Ya realizado el análisis es cuando debemos preguntarnos qué sigue. Si el resto del mundo decide prestar atención a lo que sucede en los Estados Unidos y comienza a cerrar sus economías, ¿seríamos capaces de acceder al desarrollo mediante el comercio con otros socios? Solo el tiempo nos dirá.