La reciente copa confederaciones organizada por la FIFA en Rusia, se ha proyectado como un gran escenario para medir el verdadero nivel de muchas selecciones que han sido bastante criticadas, como es el caso de Chile y México. En otros casos, ésta ha demostrado ser la plataforma perfecta para probar nuevos elementos, como el caso de la misma FIFA con su implementación del VAR, o como es el modelo de recambio de la selección de Alemania.

Alemania ha sido, históricamente, uno de los equipos más influyentes a nivel mundial con relación al fútbol. Se podría clasificar entre las mejores tres selecciones de toda la historia (junto con Brasil e Italia). Pero Alemania ha sido la única en implementar un relevo generacional adecuado.

Alemania sigue vigente

Desde hace 8 años, Brasil e Italia han estado en una crisis futbolística con los peores rendimientos y presentaciones de quizás toda su historia. A penas en esta eliminatoria Brasil ha vuelto a desplegar buen fútbol, mientras que Italia sigue apostando por una renovación que apenas se está conformando.

En contraposición a la situación de estas dos grandes selecciones se encuentra Alemania, quien podríamos decir que ha sido la selección que ha sabido más perfectamente implementar un proceso de renovación que le ha permitido seguir vigente, inclusive siendo la actual campeona del mundo.

¿En qué consiste el modelo alemán?

  1. Confianza en los jóvenes: Alemania no teme convocar a algún jugador por su edad. En lugar de ello, suelen preferir a los más jóvenes. Desde que éstos sobresalen los arropan con los llamados a partidos internacionales que permiten descubrir verdaderos talentos. Lo cual es una buena estrategia ya que facilita que estos jugadores pierdan el miedo a representar su país en torneos importantes y ante rivales importantes; y por último permite conformar un grupo joven cuya confianza incrementa con el paso de los partidos.
  2. Sacrificar algunos torneos importantes: Para llevar a cabo este potenciar a los jóvenes, se deben sacrificar torneos internaciones. Los grupos y los jugadores deben adquirir experiencia en torneos reales. Para cumplir este objetivo Alemania sacrificó el mundial de Sudáfrica 2010 en dónde llevó un grupo joven, y con el cuál obviamente no iba a ganar el mundial, pero este mismo grupo ganó el mundial de fútbol en Brasil 2014. Ahora repitió el mismo proceso: envió un equipo joven y claramente secundario a la copa confederaciones, en dónde su objetivo no era tanto ganar (la victoria fue una ganancia adicional), sino conformar el grupo, no tanto para el mundial de Rusia 2018, sino para Qatar 2022.

El gran déficit sudamericano

En Suramérica las selecciones deberían copiar este método, pues existe un gran error al implementar el recambio generacional, esta es la explicación por la cuál países como Colombia (quienes duraron más de 15 años en volver a un mundial), Brasil, Chile o Paraguay han atravesado una serie de crisis a través de los años, en especial cuando sus grandes figuran empiezan a retirarse.

El mayor problema parece ser la alta rotación de los técnicos, pues para que un seleccionador pueda realizar experimentos y cambios en torneos como la Copa América requiere tener el apoyo de los dirigentes ante un eventual fracaso, este apoyo es algo que pocas veces se puede apreciar en estos países.

¿Qué rescatar de Alemania?

En el fútbol y en la vida siempre se deben replicar e implementar los casos de éxito de los otros competidores, sería interesante que los países importantes realizaran procesos semejantes de recambio, pues esto permitiría apreciar constantemente Copas del Mundo más niveladas y con resultados más impredecibles. En últimas esto beneficiaría a los jugadores jóvenes y al fútbol en general.