basura_prohibido_botar1En lo que va de siglo XXI se ha desechado la misma cantidad de basura, y un poco más, que en todo el siglo XX. Desechos que en su mayoría son sólidos, y para su biodegradación se requiere de muchísimos años, y mientras eso ocurre, esta basura se acumula en sitios incorrectos, es decir, su disposición final no es la más adecuada.

Materiales como plástico, vidrio, aluminio, entre otros, son desechados diariamente, pero existe un problema; la gran mayoría de estos materiales en vez de terminar en un sitio apto para su transformación, terminan en alcantarillas, esquinas, calles, pozos entre muchos otros lugares, desembocando así, a una alteración en el ambiente natural por la presencia de estos elementos nocivos para el aire, el agua o los suelos, esto se traduce como: Contaminación. Este mal se reproduce por doquier, trayendo consigo enfermedades, plagas, entre otros. Lo que comienza con una mala práctica ciudadana termina en un problema de salud pública.

trabajadores-en-relleno-sanitarioEn Venezuela, como en cualquier otra parte del mundo, se reproduce de manera atroz y depredadora un mal cultural conocido como consumismo. Particularmente, este mal se ha venido generando por nuestro sistema rentístico, ya que la renta petrolera nos hace depender de afuera, importando inclusive hasta modos de vida ajenos a los nuestros. Nuestra incapacidad productiva y la abundancia de las riquezas generadas por la venta de petróleo, nos hace traer todo de otras latitudes, y precisamente por esa sensación de riqueza, que al fin y al cabo es transitoria, nos hace derrochar en consumo desmedido.

basurasExiste una solución para este problema, y es darle valor pragmático a la frase: ‘‘Transformar los desechos en recursos’’, convirtiendo al plástico, vidrio, aluminio, papel, cartón, en fin, la basura entera, en una fuente o suministro del cual podamos extraer o producir un beneficio. Se trata de darle valor productivo a la basura, transformarla, no verla con desprecio ni asco, sino como un elemento nuevo, obtener nuevamente un objeto. Así como el Fénix renace de sus cenizas, los nuevos elementos renacerán de otros ya desechados. En términos económicos, esta práctica reduciría gastos en materia prima.

Otra manera de verlo; es convertir la basura en materia prima, que esto se traduce como Reciclaje, pero por supuesto va mas allá.

MANEJO-DE-DESECHOS1Las comunidades deben organizarse y hacer jornadas de formación en el área ecológica. Del mismo modo jornadas de recolección de desechos, existen comunidades activas en esto, pero aún falta. Esta la única manera para imponer esta cultura: Comunidad Organizada.

El Estado conjuntamente con sus instituciones y órganos abocados al tema ambiental, debe generar las condiciones para imponer estas prácticas. Deben formularse políticas públicas eficientes que atiendan a los lugares más recónditos del país. Si logramos esto, estaríamos hablando de una revolución ambiental, un cambio completo de paradigma, una sociedad de avanzada.

Desde nuestros hogares, incluso desde la escuela, liceos y universidades, deben existir contenedores para la separación de los desechos, hay lugares en la ciudad donde los reciben, organizaciones que están activas en la recolección, para que luego, estos desechos sean llevados a una disposición final correcta, que es lo que se quiere, para que sean transformados y no contribuyan a la contaminación.

También desde nuestras casas podemos contribuir a esta transformación de los desechos, y es aprovechando nuestros desperdicios orgánicos y convertirlos en este recurso tan necesario para la tierra y las plantas, como lo es el abono, y de esta manera estamos ayudando a que menos basura vaya a parar a donde no debe.

Esto es un tema práctico, tiene su parte teórica y filosófica, eso debemos estudiarlo y tenerlo claro, pero en términos de generar los cambios esperados, es deber asumir la praxis.

Tengamos presente: ‘‘El hombre es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente’’. Declaración de la ONU sobre el medio ambiente, 1972.